Hace varias décadas P. Blythe y S. Goddard y otros profesionales de Escandinavia, dieron a conocer un sistema de evaluación y tratamiento de los problemas de atención y aprendizaje basado en los Reflejos Primitivos.

Estos Reflejos son unas respuestas automáticas que aparecen en la etapa fetal y están presentes en el momento del nacimiento para ayudar a una adaptación más rápida al entorno y facilitar la aparición de destrezas motoras posteriores.

Cuando estos reflejos están presentes más allá de la etapa que les corresponde, se convierten en respuestas “aberrantes” que pueden causar trastornos en el movimiento, incapacidad de mantener una postura cómodamente durante cierto tiempo, movimiento constante, torpeza motora, respuestas exageradas a estímulos ambientales, cansancio frecuente y problemas de comportamiento derivados de su dificultad para permanecer quietos.

Podemos ayudarle al niño a integrar los reflejos primitivos mediante la práctica de un programa diario de ejercicios físicos muy sencillos y personalizados

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